POR RAZONES COMPLETAMENTE VOLUNTARIAS, PARA LOS POCOS QUE LEEN ESTE BLOG, ANUNCIO QUE MIS DEDOS ESTAN ENSANGRENTADOS, CON CICATRICES DE CUIDADO Y LARGA CURACIÓN, MULTIPLES HERIDAS, Y LA INSPIRACIÓN QUEBRADA, SE ANUNCIA UN PEDÍODO DE PAUSA, PARA RETORNAR QUIZÁS RENOVADA, O MAS DESTRUIDA AÚN......NO DESESPEREN, HAY MAS GENTE LOCA QUE LEER........MIENTRAS SE RENUEVAN LAS GANAS........
Los que siempre pierden son unos tipos que caen simpáticos. Quizá es por eso, porque nunca ganan, sus victorias sobre cualquier aspecto de la vida suelen verse efímeras. Pierden batalla tras batalla, y algunos ganan la guerra. El perdedor se nace, no se hace, y siempre en el momento más importante, cuando todo lo tiene a su favor, siempre falla. Y pierde, claro. El perdedor falla además por su propia naturaleza, su rol de vencido, de derrotado.
Pero es en los dibujos animados, donde encontramos la mayor cantidad de arquetipos de perdedores. En ellos, las historias suelen estar basadas en un perseguidor y un perseguido, donde está demás decir que el perseguidor seguirá persiguiendo hasta el día en que se muera porque nunca jamás alcanzará a su objetivo. Ejemplos de esto hay bastantes. Los orígenes estarían quizás en Tom y Jerry, y a partir de ahí repetición de la fórmula pero con distintos personajes, a cual más rebuscado: un coyote y un correcaminos, un conejo chistoso y un cazador, un gato y un canario... . Pero en todos encontramos la misma premisa: el perdedor cae bien. Y es que es inevitable no sentir afecto por el gato Tom, por Silvestre, por el hambriento coyote.
Pero de todos los tipos que fracasan en la pantalla, siento predilección especial por el oso hormiguero. El oso hormiguero azul, aquel que se pasa la vida persiguiendo a una insignificante hormiga que le da literalmente verdaderos dolores de cabeza. No sé si serán los primeros planos que se centran en su miradas que parecen decir "otra vez igual" mientras estallan carcajadas enlatadas o será la sublime melodía inicial a ritmo de jazz de Henry Mancini... . O será que es azul.
No quiero ser como el correcaminos que solo va por la vida sin hacer nada, sin pensar, sin vivir, solo de detiene a comer. Quiero ser como el Silvestre, o el Coyote, perseverante, necio, inteligente….tendré que cargar con la mala suerte, que no creo que exista, pero que aburrida sería la vida sin esos incidentes por venir, es la sal de la vida, las chispas de chocolate en las galletas, la mermelada del gansito, la crema de los pingüinos, la cereza del pastel etc.
El Coyote. No creo que haya una caracterización más paciente, abnegada y aporreada en la historia del cómic, que este flaco y desgarbado Coyote, un ser que tiene una sola razón para vivir, atrapar y almorzarse al rápido y desenvuelto correcaminos.
Ignoro si a otros seguidores de la historia, les acontece lo que a mí, que terminé siendo una fiel admiradora del aparente villano del cuento, quien luego de ensayar trucos, emboscadas y trampas, termina estrellado, golpeado y herido severamente por caídas y explosiones. El Correcaminos por su velocidad y simpleza no pasa de ser un pretexto en la puesta en escena, la verdadera estrella con su gama de interpretaciones (desde el malvado conspirador hasta el payaso trágico), es el Coyote. Su caracterización muda en palabras pero rica en expresiones faciales le valdría un premio al mejor actor, pero nadie se lo reconoce, su destino es terminar siendo la maltrecha víctima de sus complejas maquinaciones.
Sin embargo, hay una pregunta irresoluta, una especie de duda eterna que algunos espectadores se formulan frecuentemente. ¿Por qué si el Coyote puede darse el lujo de costearse los más intrincados artefactos marca ACME, que le llegan por correo certificado, no puede ir un día al restaurante más cercano y pagarse un buen churrasco o por lo menos un crocante pollo frito?. Creo imaginar que puede tratarse de un solitario millonario del desierto, muy parecido a cierto terrible personaje de la vida real, que le gusta gastarse su dinero en armas y dinamita, convirtiéndose él mismo en su principal víctima.
Pero sin entrar a juzgar las razones de los hombres ni resolver en este espacio problemas socio-políticos, en el caso del Coyote, hay un motivo que trasciende la posibilidad de degustar un pernil del Correcaminos, pienso que este personaje sabe a la perfección que con cada porrazo sufrido, nos dibuja una sonrisa, y sabe que nos representa, en cada incidente que sufre, están nuestros propios fracasos, equivocaciones y caídas. Pero solo el humano es el que no persevera hasta triunfar, se derrota a sí mismo antes, a diferencia del Coyote, que se lleva el premio a la perseverancia y constancia.
Cuando encuentres tu leyenda en un río Sabrás que exististe en vano, lo sabrás Aunque te cueste acostarte Aunque te cueste verte y despertar.
Cuando sufras demás por la hora pasada Sabrás que hubo ilusiones condenadas al nacer Aunque te regalen la magia Aunque seas mago de locuras.
Cuando filmes al diablo distraído Sabrás que uno mas te rodea Aunque presentes tu frente al sol Aunque tu espejo se empañe molesto.
Cuando leas en mí, alguien digno por fin Sabrás que te estuve buscando, lo sabrás Aunque ya no estés acá Aunque yo no esté por acá.
Entonces la estrategia habrá fallado Los planes y rumbos tomaran su lugar Aunque no creas en destinos y suertes Ya no trataré de convencerte, de lo mío.
Lo mío no es mas que mi verdad aislada Es algo que se llora todas las noches Y a veces llego al infinito, y cruzo la noche Pero no te encuentro, porque te escondes.
Creyó que había olvidado llorar. No recordaba desde cuando no lo hacía, y ningún sentimiento de los muchos que vapuleaban sus sentidos la llevaba al llanto. Sabía que unas lágrimas la expiarían; le concederían la serenidad que le faltaba; descongestionaría al alma en su honda congoja. Mas el llanto se le negaba lazándole la garganta y enturbiándole más y más la razón. Quizás las lágrimas se habían solidificado. Acaso el corazón, por temor a desgarrarse si daba libertad al sollozo, les había construido un dique y allí cautivas las mantenía.
Era alta la madrugada y a ella, que yacía de par en par los ojos, en su nido de sábanas clamando por un sueño que no acudía a poseerla, le llegó desde la lejanía la melodía conocida de una canción de otros tiempos. Se concentró en aquella música, ignorando de qué lugar procedía, transfiriéndole hasta el amargo hoy un episodio placentero de su vida pasada.
De repente el alma sufrió un cataclismo que la dejó en carne viva, los latidos se acrecentaron en el corazón con tanta fuerza, que la sangre se hizo líquida cual agua, y mientras las notas de aquella canción seguían azotando sus recuerdos y besando sus sentidos, el venero de sus lágrimas estalló y sintió aflorar desde sus ojos un aluvión de sal.
Y lloró por lo perdido, por el irreversible presente y el incógnito futuro. Lloró por ella misma y lo que fue. Y, lentamente, aceptó su realidad mientras las lágrimas, tanto tiempo constreñidas, aseaban de norte a sur su espíritu, dejándola rediviva.
Cuando la balada, que nunca supo si fue un sueño, llegó a su fin, asombrosamente sintió su cuerpo vigorizado y con las defensas en alza, para enfrentar la difícil jornada que le aguardaba y que, desde el tragaluz, ya veía desplegarse…
Otra danza para los moribundos Otro paso con rosas entre dientes En donde las dulzuras se derramen solas Y donde mi lágrima vuele en lo absurdo
Otro baile para absorber a la noche Otra pasión para morder y desgarrar Una salida para volver por más, una misión Un dolor y una valentía,… para liberar
Otros brazos, más lejos que el sol Otra danza para los que buscan... Buscando una vida, buscando algo eterno Otra fantasía para sentirme más loca
Otra estrella, más rara que las que halla Otra hora y otro suelo donde nacer Otra voz que me llame en el sueño Otro yo, para verme llorarle a tus letras
Otra creencia para entenderme más Una respuesta que me quede bien del todo Un viaje a tu sien, cuando me miras Y otro a tu pecho a la hora de confesar
Un diablo para las noches que piden más Un ángel para compartir mi soledad Una canción para sentir esta verdad Otros deseos, otras palabras..
Tan falsas y ajenas siempre me traerán Ilusa realidad,..Reiré uno de estos días Cuando mis deseos cansados de esperar Ellos solos…Se hagan realidad..
Con el reciente estreno de la película, que por cierto aún disto de ver, aunque ya me la han contado completa, les dejo imágenes y videos de algunos Rockeros que han pasado por esta religiosa serie.
TOM PETTY: En el Campamento del Rock & Roll de los Rolling Stones, Petty enseña a tocar guitarra acústica, pero todos se quejan porque quieren electricidad y distorsión.
R.E.M.: Homero reemplaza a Moe en el sacrificado trabajo de servir tragos, y de paso consigue un par de músicos para que toquen.
LENNY KRAVITZ: Otro de los profesores que se encontraban en el campamento del rock. Quien les enseñaría como deben vestir las estrellas de rock, y contaría algunos chismes sobre otros músicos.
AEROSMITH: En un capítulo, presentados por Moe.
SMASHING PUMPKINS: Homero se une al espectáculo de rarezas del Hollabalooza, y se hace unos amigos que solo tienen fama, juventud , y sus millones de dólares.
Paul McCartney: En un capítulo con Lisa.
THE ROLLING STONES: En el campamento de Rock.
JIMY HENDRIX: En Woodstock.
RINGO STAR
THE WHITE STRIPES
KID ROCK
RED HOT CHILLI PEPPERS: Un capítulo hilarante.
THE WHO
U2
METALLICA
RAMONES: En el cumpleaños del Sr. Burns... Genial.
domingo, 12 de agosto de 2007
No se si sabes que tan profundo llevas mi alma,
me encierras en tu oscuro pensar y no me resisto.
Levanto mis ojos y llevo lejos mi mirada
e inútilmente intento percibir algo del mundo que perdí.
Y mi razón se entristece al creer ver algo que no es.....
Y en este eterno exilio, ruego quedarme en tu interior.
Paciente y pacÍfica firmo este pacto
de padecer en las páginas de un pájaro negro
que pronto regresara al paisaje que hoy es mi contexto.